Learning eXperience Platform - El futuro del remote learning

El futuro del remote learning: Consumo de formación en base a mis gustos, preferencias y criterios. Bienvenidos a los portales de aprendizajes inteligentes.

Definición de obviedad: arrancar este artículo diciendo que la educación está inmersa en un periodo de cambio imparable gracias a la innovación tecnológica, con la aparición de productos y servicios digitales que están siendo adoptados crecientemente y con naturalidad por los productores y consumidores de conocimiento es sin duda una obviedad.

Identificar que el verdadero cambio subyace en el empoderamiento al consumidor de educación en su proceso de formación personal ya no es tan obvio.

El consumo de la formación

La aparición en la economía global de las últimas generaciones ha cambiado radicalmente la forma de entender la educación: los nativos digitales que han crecido en la era de Internet, el Smartphone y las redes sociales esperan una relación más sencilla y usable con la escuela, el instituto, la universidad, … usando esas herramientas. Quiero consumir educación igual que consumo cualquier otra cosa, en base a mis gustos, preferencias y criterios.

Ya no quiero tener un único proveedor de educación para todo mi itinerario formativo que me enseñe en un horario determinado de lunes a viernes y tener que desplazarme físicamente a la escuela / facultad / instituto para asistir a una clase magistral o para consultar a un formador, o una referencia o compartir mi aprendizaje con un compañero. Las nuevas generaciones quieren ubicuidad (en cualquier lugar), inmediatez (en cualquier momento) e idoneidad (usar al proveedor de servicios educativos más adecuado para cada aprendizaje). En realidad, lo queremos todos, pero ellos nos han dado el empujón para expresarlo y buscarlo.

La consumerización del sector

Esta tendencia de consumerización del sector ha traído una consecuencia bastante predecible: la confusión. No hay estándares y, por tanto, surgen multitud de herramientas que cubren espacios parciales del mercado. Además, no es lo mismo Educación que Formación, lo que crea una fuerza de divergencia adicional en las herramientas, que se dividen entre EdTech y LearnTech aunque sus objetivos finales sean los mismos.

Las empresas intentan adaptar sus plataformas LMS (Learning Management System) para ofrecer a sus empleados mejores capacidades de remote learning de las que tenían usando lo que su software les permita. Pero siguen anclados en estándares de cursos tipo SCORM o similar que no cubren las preferencias de los consumidores (empleados en este caso).

Y de repente proliferan las MOOC como paradigma del aprendizaje autónomo. Es cierto que han democratizado el acceso a una oferta formativa casi infinita para todos y que permiten a los creadores de contenidos formativos llegar a un público antes inimaginable. Pero para usarlas correctamente, la persona alumno/estudiante debe tener claro su proceso de formación personal y por ello qué itinerario formativo quiere seguir para alcanzar nuevos conocimientos, capacidades o habilidades.

Y llegó la “nueva normalidad”

A todo esto, nos llega la COVID19 en la primavera de 2020 y nos atropella a todos: en abril y mayo la pandemia envió a casa a 1600 millones de niños en edad escolar (informe UNESCO).

Las instituciones educativas han tenido que hacer un esfuerzo increíble por acelerar su adaptación al remote learning. Y se han encontrado problemas a resolver que son comunes a cualquier iniciativa de formación usando herramientas digitales en otros ámbitos. Este artículo de Enrique Dans en la revista Forbes y este estudio de McKinsey reflejan algunos de los problemas a resolver. El más complejo es probablemente la capacitación digital de los formadores para usar las herramientas adecuadas y que sean capaces de adaptar sus metodologías de aprendizaje al entorno del remote learning.

En paralelo al confinamiento escolar, tenemos el confinamiento de los universitarios y otros alumnos de formación superior y por supuesto, el confinamiento del resto de la población. Un estudio de CaixaBank Research refiere que en España sólo un 32,6% de los trabajadores tenía habilitadas capacidades de teletrabajo. Por tanto, un porcentaje muy alto de la población ha estado confinado mucho tiempo sin poder desarrollar actividad laboral y muchos de ellos han optado por buscar fórmulas de desarrollo personal y profesional, incluidas fórmulas para hacer upskilling (aprender nuevas habilidades para el mismo puesto de trabajo) y reskilling (aprender nuevas habilidades para un puesto de trabajo diferente) de su conocimiento.

Tendencias

Esto se ha visto claramente reflejado en el boom de nuevos usuarios de las MOOC, por ejemplo, Coursera creció en abril de 2020 un 644% más que el mismo periodo del año anterior, ganando 10,3 millones de usuarios nuevos.

Si antes de la COVID19 ya había unas tendencias claramente visibles en cuanto a la aportación tecnología al sector educativo, la pandemia las ha potenciado radicalmente. Las más relevantes son:

  • Uso de la IA la formación “tailored everyday”, para lograr una formación totalmente personalizada para cada persona.
  • El uso masivo del vídeo como herramienta, que viene de la mano del empoderamiento del consumidor de formación y la “experiencia de cliente” que esperamos de las nuevas plataformas de e-learning.
  • Microlearning, como método de consumo de la formación, mediante píldoras cortas y relevantes que me resuelvan una necesidad de conocimiento puntual, concreta e inmediata.
  • Seguridad y la Identidad Digital del alumno, que permita realizar comprobaciones unívocas de quién recibe la formación, asegurar quien ha hecho un examen o certificación en el entorno e-learning.
  • Aspecto social, que permita compartir el conocimiento con compañeros de clase, de curso, de equipo, con grupos con los mismos intereses, resolver dudas en grupo, foros…
  • Gamificación como herramienta para mejorar la motivación y el compromiso con la formación, mediante la introducción adecuada de algunos juegos en el proceso.

 

LXP: Learning eXperience Platform

Las plataformas que conjugan todas estas tendencias tecnológicas para facilitar el remote learning y el e-learning son las LXP (Learning Experience Platform), portales de aprendizaje inteligente que disponen de:

  • un motor de recomendaciones basado en la IA,
  • capacidad de integrarse con un LMS (o incluso sustituirlo),
  • posibilidad de habilitar el aprendizaje instantáneo ITF (In The Flow) que cubre la necesidad de poder acceder a la formación en el momento que la necesitas,
  • herramientas sociales para interactuar con profesores, otros alumnos y con grupos de interés,
  • la capacidad de gamificar el progreso en el aprendizaje, y
  • la posibilidad de integrar contenidos de vídeo o de cualquier formato en los itinerarios formativos como píldoras de microlearning.

Aquí os dejamos una lectura de Josh Bersin sobre la relevancia de este mercado en el futuro.

Finalmente, ¿si en vez de itinerarios y programas formativos complejos queremos transmitir conceptos sencillos, únicos, aprovechando los “momentos que importan” en el camino de aprendizaje del alumno (sea un niño en edad escolar o un empleado de una empresa)? Por ejemplo, transmitir los Derechos Humanos, el sentimiento de pertenencia a un grupo o los valores de una compañía… Aquí podríamos divagar largo y tendido sobre conceptual learning, pero una herramienta tecnológica que conjuga al extremo la gamificación, el trabajo en equipo y la sencillez en la comunicación es el LXP Takumi, un nuevo LXP que estará en el mercado en pocos meses y hemos podido probar en fase Alpha en GamePaths, que integra una experiencia de aprendizaje única.

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